(Diciembre 2006)
Soy un chico frío,
y el día que lo acepté empezó mi derrota perpetua.
Didáctico adicto con ojos de esclavo,
"hasta mañana" me suena a "adiós",
y nunca suena en el momento adecuado.
Me abrigo entre mantas que rugen deseos,
el vino recuerda sus días de ansiedad,
no había dirección al no haber horizonte,
todo podía ocurrir en otra realidad.
Degollaron a mi familia, no pagué rescate por su secuestro,
por mis dedos arrasa el alud de lo que no demuestro,
ésta no es época para ir descalzo,
y el tiempo solo repetirá su vieja oración,
tengo un tumor descartado como enfermedad,
estar enamorado de ti, y saber que no funcionará.
No me hundas, Tom Waits, con la lluvia en ti,
conozco barcas rotas por salvajes precipitaciones,
y, en tierra, sueñan con navegar.
Cría de serpiente, como gusano plateado,
avanza con esfuerzo al verme agachar,
sisea ruegos y advertencias antes de atacar,
yo también la admiro y temo por igual,
quizá haya cosas parejas a su piel,
de la que, cuando pese en exceso, se despojará.
Efímero altruismo de mi raciocinio sentimental,
rechazo y amor se dan la mano con agresividad,
trozos de piedra santa en Ayodhya,
sangrienta respuesta directa de Shiu Shena,
hoy, día uno, el papel no es un cubo de desgracias,
simplemente porque no hay papel para recogerlas.
Soy el mudo que quiso ser tenor, u otro cantautor más,
siéntete aludida en lo que deje de explicar,
el tramoyista anda desbordado de trabajo,
el acordeón arranca sus notas más agudas,
te rescato en la frase de las dudas,
no tengo mucho más de lo que alardear.
Es de noche, el destino adquiere forma circular,
la ruina por falta de picardía y exceso de bondad,
Jesús me tuvo que levantar tras decirnos "andad",
y nunca dejé de apoyarme en las paredes,
buscando calles de ventanales con bordes.
Hay demasiadas canciones bonitas en la historia de los acordes,
acompañadme en la torpeza, chirriad,
chica vulnerable, no te encariñes con facilidad,
la inocencia se pudrió, mutó en hostilidad,
la oscuridad de los túneles no ha sido en vano.
Pájaros beben agua estancada en agujeros de tapas de alcantarilla,
ésto ocurre en ciudades sucias, mientras nos pisamos los zapatos,
los hijos del sol describen cielos rojizos como piedras volcánicas,
el muelle que da al río dormido se ve iluminado por duendes,
como bucólicos siameses que luchan en reposo y contemplación.
Caen las robustas cuerdas de la discreta embarcación,
atónitos acólitos observan la verdad partir,
poco me importa a mí, sentado en un banco de hierba,
no la discernía de los sueños, y no lo quiero conseguir.
Bailo el fandango de la ilusión,
invito a la reflexión al hacedor de edictos,
los datos estrictos ganan contenido con la imprecisión,
y no puedo explicarlo de un modo más claro,
comprensible si sabes qué es querer tanto, aunque lo sepas sin mí.
lunes, 21 de octubre de 2013
martes, 20 de agosto de 2013
DIOS TUYO
Me relamo tras besarte en la frente,
y pienso en ti;
el polvo del Sahara tiñe de ocre el cielo,
y pienso en ti;
cuelga más el mantel de mi lado de la mesa,
y pienso en ti;
oigo a los Mossos jadear en el sótano,
y pienso en ti, pelirroja;
veo la goma elástica tensada de lado a lado de la silla,
y pienso en ti;
los pies sobre el diccionario,
y pienso en ti;
dejo atrás el 'lobbies, boom!' grafiteado en la pared,
y pienso en ti;
hago bailar las chinchetas con alfileres,
y pienso en ti;
veo cardenales amarillentos en las piernas de la vecina,
y pienso en ti;
agarro el flexo ardiente hasta que surgen burbujas en la palma de mi mano,
y pienso en ti, pelirroja,
hay una erupción en la cocina,
y pienso en ti;
uso calcetines como si fueran guantes,
y pienso en ti;
palpo venas adheridas a la piel,
y pienso en ti;
comprendo que sólo las heridas laten como el corazón,
y pienso en ti;
me magrean los sueños húmedos,
y pienso en ti, pelirroja.
y pienso en ti;
el polvo del Sahara tiñe de ocre el cielo,
y pienso en ti;
cuelga más el mantel de mi lado de la mesa,
y pienso en ti;
oigo a los Mossos jadear en el sótano,
y pienso en ti, pelirroja;
veo la goma elástica tensada de lado a lado de la silla,
y pienso en ti;
los pies sobre el diccionario,
y pienso en ti;
dejo atrás el 'lobbies, boom!' grafiteado en la pared,
y pienso en ti;
hago bailar las chinchetas con alfileres,
y pienso en ti;
veo cardenales amarillentos en las piernas de la vecina,
y pienso en ti;
agarro el flexo ardiente hasta que surgen burbujas en la palma de mi mano,
y pienso en ti, pelirroja,
hay una erupción en la cocina,
y pienso en ti;
uso calcetines como si fueran guantes,
y pienso en ti;
palpo venas adheridas a la piel,
y pienso en ti;
comprendo que sólo las heridas laten como el corazón,
y pienso en ti;
me magrean los sueños húmedos,
y pienso en ti, pelirroja.
jueves, 11 de julio de 2013
miércoles, 3 de julio de 2013
TIENEN POESÍA
Polinesia
los empecinados
el espionaje
la pasteurización
los champiñones
los arrepentidos
la personalidad
las operaciones
los empecinados
Marko Pesic
los arpegios
las poseídas
las reparaciones
los pastelitos
las epístolas
las imprecaciones
los periodistas
las ortopédicas
los apolíneos
los Paises Bajos
las separaciones
lo pesadillesco
las aprensiones
los campesinos
las prisioneras
los repeinados
los pensionistas
las amputaciones
los pastilleros
las pasiones
los empecinados
el espionaje
la pasteurización
los champiñones
los arrepentidos
la personalidad
las operaciones
los empecinados
Marko Pesic
los arpegios
las poseídas
las reparaciones
los pastelitos
las epístolas
las imprecaciones
los periodistas
las ortopédicas
los apolíneos
los Paises Bajos
las separaciones
lo pesadillesco
las aprensiones
los campesinos
las prisioneras
los repeinados
los pensionistas
las amputaciones
los pastilleros
las pasiones
lunes, 22 de abril de 2013
AUTOMATIC FOR THE PEOPLE
Curva cubre Cabrera distante, capaz de pegar cortezas lejanas, cantantes miserables bizcas, moles castrenses tenues de interior, rojas casas construidas permanentemente, adoquín por adoquín, vestigios de farolas hervidas en sótanos, y el copago gilipuertas, cumbre serpenteante atada bajo aviones descendidos sobre Hollande, terruño esquivo, bozal posible que las gallinas revientan a mayor gloria del cacique perturbado, parásito lunar oqueando las manos lejos de la familia, consiste, cabizbajo, manías de estrellas presentes en despachos altos, bellos, volatilizados de broma y premio mortal, apego jodiendo las cárceles convertidas en sobredosis, señora, o tabernas en las que llueve mucho, morirán todos siempre que esté cayendo, calendas fisgonas pendientes de mí, Manuel, turbante fino para cacerías solemnes, deshiladas en costas paralelas a los bañadores públicos amanecidos despacio, cambiando la senda torera, y 'gardin un', 'whopa whopa li li', sentimiento aquí, aquí, aquí, conos de cabestrillo insignificante, raudo Tomás oxidado por borracheras inconsecuentes, postizas enemigas del incienso, paréntesis del día, hasta que el profeta aparte y presenta, hay que buscarle los precipicios sobrantes para estampar la locura acontecida, a lista cabello de la manada, a fuera de ley serie ñoña, 'no sap què fer', tú le evitas el casco, camello del logopeda, avista paneles de muchedumbre ufana, carcomida, presa de larvosas glorias salidas a oídos del conde, Rey Ovidio en el cielo, es un espejo de enfoque moderno, santa sangre, quién la quiere? hundíos y demás que tengáis que hacer, ganar los cinturones atados a un banco, político que ya no es llano, pantano, atados a un banco, ahí el que aparece es italiano, bombacho y máquina de hacer el anuario, expulsado horrible, para, excusa al paraíso, mantel de escogidas villas de las que varias veces las carpetas, exageraciones, oye, quién dice que no tiene por qué? he quedado contigo, no? pues apechuga, moreno.
lunes, 11 de febrero de 2013
PRODUCTOS
Laca dental
cortaingles
crema de pupilas
loción de cera
colonia oxigenada
rizatendones
aditivos nicotínicos
creceampollas
resaltacodos
rímel de axilas
mechas pectorales
aceite salival
sombra de lengua
pinzas de pómulos
jabón de esperma
depilauñas
cepillo de tímpanos
flúor aguarrás
colirio de chile
pasta de mocos
betún de heces
esparadrapo labial
hojas de irritar
mercromina menstrual
peine afilado
colorete con vidrio
hilo prepucial
bañera enmoquetada
supositorio umbilical
váter de amianto.
cortaingles
crema de pupilas
loción de cera
colonia oxigenada
rizatendones
aditivos nicotínicos
creceampollas
resaltacodos
rímel de axilas
mechas pectorales
aceite salival
sombra de lengua
pinzas de pómulos
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cepillo de tímpanos
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hojas de irritar
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peine afilado
colorete con vidrio
hilo prepucial
bañera enmoquetada
supositorio umbilical
váter de amianto.
RODRÍGUEZ EN LA NIEBLA
Usa el vaso por decoro,
ya que va por la tercera jarra,
y la boca se le inunda y tropieza
al pronunciar: "yio cgon ezsto nio tiengho ni piara empzar".
Abandona el restaurante chino
dejando una propina que no puede permitirse,
en el portal de casa, le entra una paranoia,
pasa los buzones empuñando su navaja,
sube en ascensor con la hoja temblando junto a su cara,
y, al cerrar la puerta del piso, necesita vaciar.
Enciende la luz del lavabo, y baja la mirada,
se levanta la camisa sobre sus tetas,
acaricia su estómago, y nota movimiento en el interior,
sonríe y dice: " 'hora sioy kiomo ung bfarril",
y se raja medio abdomen.
Con el dolor expansivo y punzante encogiendo su esqueleto
y envolviendo su cuerpo,
una ráfaga racional aún le permite pensar: "(¿de dónde sale este vino tinto, si sólo he bebido cerveza?)",
mientras se apoya en el borde de la bañera por decisión refleja.
La conciencia de la gravedad, igual que viene,
se va,
su trasero resbala y cae secamente dentro de la bañera,
el dolor del cogote aturde momentáneamente al del abdomen,
la sangre mana de él sin alternativa,
desciende ladeando su ombligo,
y se acumula en el pantalón.
Ahora, su mente visualiza una gran consonante,
es negra, sobre un fonde de blancura amarillenta,
y, mientras descubre que los lamentos ya no pueden ni susurrar desde su garganta,
le es imposible aguantar más, y se mea.
ya que va por la tercera jarra,
y la boca se le inunda y tropieza
al pronunciar: "yio cgon ezsto nio tiengho ni piara empzar".
Abandona el restaurante chino
dejando una propina que no puede permitirse,
en el portal de casa, le entra una paranoia,
pasa los buzones empuñando su navaja,
sube en ascensor con la hoja temblando junto a su cara,
y, al cerrar la puerta del piso, necesita vaciar.
Enciende la luz del lavabo, y baja la mirada,
se levanta la camisa sobre sus tetas,
acaricia su estómago, y nota movimiento en el interior,
sonríe y dice: " 'hora sioy kiomo ung bfarril",
y se raja medio abdomen.
Con el dolor expansivo y punzante encogiendo su esqueleto
y envolviendo su cuerpo,
una ráfaga racional aún le permite pensar: "(¿de dónde sale este vino tinto, si sólo he bebido cerveza?)",
mientras se apoya en el borde de la bañera por decisión refleja.
La conciencia de la gravedad, igual que viene,
se va,
su trasero resbala y cae secamente dentro de la bañera,
el dolor del cogote aturde momentáneamente al del abdomen,
la sangre mana de él sin alternativa,
desciende ladeando su ombligo,
y se acumula en el pantalón.
Ahora, su mente visualiza una gran consonante,
es negra, sobre un fonde de blancura amarillenta,
y, mientras descubre que los lamentos ya no pueden ni susurrar desde su garganta,
le es imposible aguantar más, y se mea.
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