Ya lleva un buen rato al teléfono
seduciendo al desastre en voz baja,
se siente nostálgica
porque nota que la cosa vuelve a ir mal,
¿cómo iba alguien a luchar por ello,
quién podría asumir luchar por ello si es ella
la que se encierra en este muro?
Quizá llegue el día en que todo salga a la luz,
quizá llegue el día en que lo muestre con total naturalidad,
la oigo acercarse
mientras camina por el pasillo,
¿cómo iba alguien a luchar por ello,
quién podría asumir luchar por ello si es ella
la que se encierra en este muro?
“Sé que ya has tomado una decisión,
lo veo”, le digo,
“en tu rostro culpable”
y nunca fui de las que luchan por ello,
¿cómo puede haber gente que luche por ello?
No podías acusarme de ello,
hasta donde recuerdo, fui totalmente sincera contigo,
y, bueno, pienso que ésto ya no tiene solución,
pero es decisión tuya,
porque nunca fui de las que lucha por ello,
y, si se diera la situación, quizá yo también aprendería
a encerrarme en este muro.
audio "Build that wall"
viernes, 9 de enero de 2015
lunes, 15 de diciembre de 2014
EL ESCRITOR COBARDE
El escritor cobarde ya no escribe,
anota,
no apostó a ganarse la vida con sus textos
porque el premio era el sustento incierto.
Es de los que defiende que, para cuando todos aprendimos a leer,
los de siempre ya publicaban,
cada vez más, sus "yo, lo que creo"
pertenecen al creer y no al crear,
cometió el error de perseguir a las mujeres sobre las que escribía
en lugar de a las que le leían,
no le importa la clase,
ya se la quería saltar de estudiante,
y no está clara su deriva vital:
¿se resigna a sobrevivir
o se esfuerza en no desentonar?
El escritor cobarde canta viejas canciones,
su lamento resuena por todas las plantas del párquing,
y los clientes pasan, inquietos, ante su cabina,
pese a que él les sonríe y les dice “buenas noches”.
Hace tiempo que no carga con mochilas ni bolsas de plástico,
tiene demasiado sueño para la cultura,
malgasta su vocabulario en las redes sociales,
y luego aqueja anemia literaria,
le auguran que el amor le espera en un futuro no precisado,
y él responde, enojado:
“¿qué más me da que encuentre a alguien que me quiera
si no la quiero yo a ella?”,
mientras sigue sin dar en su bolsillo con la llave de la alcoba de la filosofía,
de la que recuerda la tristeza del paquidermo viendo a la cebra atacada por las leonas,
a creer en morir de tener que morir.
anota,
no apostó a ganarse la vida con sus textos
porque el premio era el sustento incierto.
Es de los que defiende que, para cuando todos aprendimos a leer,
los de siempre ya publicaban,
cada vez más, sus "yo, lo que creo"
pertenecen al creer y no al crear,
cometió el error de perseguir a las mujeres sobre las que escribía
en lugar de a las que le leían,
no le importa la clase,
ya se la quería saltar de estudiante,
y no está clara su deriva vital:
¿se resigna a sobrevivir
o se esfuerza en no desentonar?
El escritor cobarde canta viejas canciones,
su lamento resuena por todas las plantas del párquing,
y los clientes pasan, inquietos, ante su cabina,
pese a que él les sonríe y les dice “buenas noches”.
Hace tiempo que no carga con mochilas ni bolsas de plástico,
tiene demasiado sueño para la cultura,
malgasta su vocabulario en las redes sociales,
y luego aqueja anemia literaria,
le auguran que el amor le espera en un futuro no precisado,
y él responde, enojado:
“¿qué más me da que encuentre a alguien que me quiera
si no la quiero yo a ella?”,
mientras sigue sin dar en su bolsillo con la llave de la alcoba de la filosofía,
de la que recuerda la tristeza del paquidermo viendo a la cebra atacada por las leonas,
a creer en morir de tener que morir.
viernes, 12 de diciembre de 2014
SI ESTAMOS JUNTOS
Si estamos juntos
nunca te fascinaré
nunca intentaré que vistas mi ropa
nunca dejaremos de cenar en la barra
nunca escatimaremos en bolígrafos y papel
nunca necesitarás depilarte
nunca te quedarás sin final feliz de peluquería china
nunca criticaré a tus amantes guapos
nunca conservaremos la felicidad
nunca, nunca tendremos gato
nunca el físico dejará de importar
nunca responderé lo que piense antes de hablar
nunca serás menos que trending topic
nunca el estar se convertirá en soportar
nunca, en realidad, tendré un nunca
si estamos juntos.
nunca te fascinaré
nunca intentaré que vistas mi ropa
nunca dejaremos de cenar en la barra
nunca escatimaremos en bolígrafos y papel
nunca necesitarás depilarte
nunca te quedarás sin final feliz de peluquería china
nunca criticaré a tus amantes guapos
nunca conservaremos la felicidad
nunca, nunca tendremos gato
nunca el físico dejará de importar
nunca responderé lo que piense antes de hablar
nunca serás menos que trending topic
nunca el estar se convertirá en soportar
nunca, en realidad, tendré un nunca
si estamos juntos.
lunes, 1 de diciembre de 2014
TRES TRISTES TIGRES
(marzo 2011-noviembre 2014)
Tres tristes tigres,
vencidos por la apatía de la desolación,
con la cabeza como soltada sobre sus zarpas,
y unas miradas que piden “si tan sólo alguien me acariciara la nuca...”.
No hay música que amanse vuestro duelo, fieras,
ensordecedor en su cercanía,
llamativo desde la lejanía,
lucen los bigotes más mustios de la jungla,
y sus fauces musitan lamentos.
Unas tras otras, horas magulladas,
traicionados por la genética,
cabriolas de la errante naturaleza,
el pensamiento puede convertirse en el pozo sin fondo de la desdicha,
la vida interior transcurre lejos de los reflejos,
y la muerte, demasiado cerca.
Tres tristes tigres,
tres feroces depresiones devorando antaño depredadores,
mascando trigo por inercia,
sin ánimo para tragar,
sus tripas son lo único que ruge,
porque la selva es un reino de arribistas,
y la Tierra, una resaca universal.
Trigal de espigada inconsolabilidad,
uñas escondidas a la sombra de un platanero,
colas inertes, festín para las moscas, sus traseros,
bochorno que asesina agónicamente,
y ya llegan los buitres
oliendo la sensibilidad desde el cielo,
almas gemelas,
sufrimiento paralelo.
Tres tristes tigres,
vencidos por la apatía de la desolación,
con la cabeza como soltada sobre sus zarpas,
y unas miradas que piden “si tan sólo alguien me acariciara la nuca...”.
No hay música que amanse vuestro duelo, fieras,
ensordecedor en su cercanía,
llamativo desde la lejanía,
lucen los bigotes más mustios de la jungla,
y sus fauces musitan lamentos.
Unas tras otras, horas magulladas,
traicionados por la genética,
cabriolas de la errante naturaleza,
el pensamiento puede convertirse en el pozo sin fondo de la desdicha,
la vida interior transcurre lejos de los reflejos,
y la muerte, demasiado cerca.
Tres tristes tigres,
tres feroces depresiones devorando antaño depredadores,
mascando trigo por inercia,
sin ánimo para tragar,
sus tripas son lo único que ruge,
porque la selva es un reino de arribistas,
y la Tierra, una resaca universal.
Trigal de espigada inconsolabilidad,
uñas escondidas a la sombra de un platanero,
colas inertes, festín para las moscas, sus traseros,
bochorno que asesina agónicamente,
y ya llegan los buitres
oliendo la sensibilidad desde el cielo,
almas gemelas,
sufrimiento paralelo.
domingo, 23 de noviembre de 2014
EL MURO (4)
Potragonizar
soporvivo [Aldiss]
exquisiheces
desconococidos
sabana santa
temps de nu
yankees, go hole!
por supuesitorio
el cielo de los pedos [asistente al concierto de Circonite + Monstruos -15/12/2012-]
Born Tolouse
Vancougar
de repuenting
inuntado
mocorrón
supermercaro
recoñocer [Gisela]
gajos del oficio
si bebes, no seduzcas
street estret
va de retro
aire puré
Cabo Cadáveral
todo había todavía
induce al horror [señora]
lady delay
top único
estatísticas
Barcelano
sun of a bitch
consumo gusto
soporvivo [Aldiss]
exquisiheces
desconococidos
sabana santa
temps de nu
yankees, go hole!
por supuesitorio
el cielo de los pedos [asistente al concierto de Circonite + Monstruos -15/12/2012-]
Born Tolouse
Vancougar
de repuenting
inuntado
mocorrón
supermercaro
recoñocer [Gisela]
gajos del oficio
si bebes, no seduzcas
street estret
va de retro
aire puré
Cabo Cadáveral
todo había todavía
induce al horror [señora]
lady delay
top único
estatísticas
Barcelano
sun of a bitch
consumo gusto
EL LARGO ADIÓS
Ojos que no ven...
y ya está!
porque este corazón que no pretendes aceptar
siente con autonomía.
Deseé que el cariño no fuera tu fuerte,
mientras era vapuleado por la lógica,
el grito de dolor es retenido por los dientes,
el brillo en la mirada se vuelve vidrioso,
de la misma forma que han cambiado mis suspiros,
acabe como acabe esto,
el trompe l'oeil habrá sido espectacular.
Consternado porque, utopía,
pasaste tan fugaz como un cometa,
no me percaté de que mi devoción se convirtió en una camisa de fuerza,
y vivo dando cabezazos a las paredes en el cuarto acolchado con palabras
de este largo adiós.
Ahora, a hacer creer que lo supero, y que no pasa nada,
sonreír “estoy seco”, chorreando bajo esta cascada.
Como una sopa por enfriar,
te intentas acercar,
pero aún escaldo el paladar,
y no prometo templarme.
Tus virtudes son mi única dignidad,
evidencias, por contraste, un universo ramplón,
el amor no existe,
existes tú.
Largo adiós en la rueda del sentimiento honesto,
a mi espalda, el olvido aún es horizonte,
y no queda a nadie a quien recurrir
cuando Dios es demasiado humano para mí,
sólo asumir que, en esta ocasión,
querer es no molestar.
y ya está!
porque este corazón que no pretendes aceptar
siente con autonomía.
Deseé que el cariño no fuera tu fuerte,
mientras era vapuleado por la lógica,
el grito de dolor es retenido por los dientes,
el brillo en la mirada se vuelve vidrioso,
de la misma forma que han cambiado mis suspiros,
acabe como acabe esto,
el trompe l'oeil habrá sido espectacular.
Consternado porque, utopía,
pasaste tan fugaz como un cometa,
no me percaté de que mi devoción se convirtió en una camisa de fuerza,
y vivo dando cabezazos a las paredes en el cuarto acolchado con palabras
de este largo adiós.
Ahora, a hacer creer que lo supero, y que no pasa nada,
sonreír “estoy seco”, chorreando bajo esta cascada.
Como una sopa por enfriar,
te intentas acercar,
pero aún escaldo el paladar,
y no prometo templarme.
Tus virtudes son mi única dignidad,
evidencias, por contraste, un universo ramplón,
el amor no existe,
existes tú.
Largo adiós en la rueda del sentimiento honesto,
a mi espalda, el olvido aún es horizonte,
y no queda a nadie a quien recurrir
cuando Dios es demasiado humano para mí,
sólo asumir que, en esta ocasión,
querer es no molestar.
jueves, 30 de octubre de 2014
EXORCIZANDO ÁNGELES
(agosto 2006)
Navegando entre la frustración y la resignación,
veo el destino saludando desde el rompeolas,
sal incrustada en el paladar, pies cortados.
Agosto,
un exordio a lo peor,
yo con mi azafrán,
ella, hinchada como está,
se deja de segundos platos,
me lanza a la basura.
Angosto
es el camino a su salón,
embriagador en sus acabados,
invita a dejarse llevar,
hay una puerta al final,
y creo no poder abrirla.
El mosto,
ya es momento de olvidar,
lleno el vaso, salivar,
tomo más de la cuenta,
es el punto que atrapar,
me desmaya alcanzar.
Soy el novio de la muerte
sin querer ser legionario,
más oscuro y perdido
que el Lobo Estepario,
se mea encima la suerte,
cuelga de mí el mal fario.
Espero declaraciones y recibo confesiones,
no me incordian,
pero no es lo que quería oír.
El dietario de mis sensaciones huelga sucio, desatendido,
garabateado por los bordes,
vacío de contenido.
Cada uno busca su consuelo, su salida,
te recuerdo y me resbalo en el hielo, me juego la vida,
pero, ¿y qué?, es lo mínimo,
¿no fue así otras veces?
que no me perteneces,
pero lo intenté.
"Nunca debí acercarme al fuego con las manos descubiertas",
pienso mientras soplo,
aún la visualizo en el mirador,
sus uñas arrastraban tanta mierda
que se rascaba el ojo con los nudillos,
el viento me encrespaba,
sonaban cuerdas de un amigo,
homenaje a las penurias de mi vida,
pues me cruzaron contigo,
y ese borracho que entonaba:
"enamórense, que después no hay para tanto".
Navegando entre la frustración y la resignación,
veo el destino saludando desde el rompeolas,
sal incrustada en el paladar, pies cortados.
Agosto,
un exordio a lo peor,
yo con mi azafrán,
ella, hinchada como está,
se deja de segundos platos,
me lanza a la basura.
Angosto
es el camino a su salón,
embriagador en sus acabados,
invita a dejarse llevar,
hay una puerta al final,
y creo no poder abrirla.
El mosto,
ya es momento de olvidar,
lleno el vaso, salivar,
tomo más de la cuenta,
es el punto que atrapar,
me desmaya alcanzar.
Soy el novio de la muerte
sin querer ser legionario,
más oscuro y perdido
que el Lobo Estepario,
se mea encima la suerte,
cuelga de mí el mal fario.
Espero declaraciones y recibo confesiones,
no me incordian,
pero no es lo que quería oír.
El dietario de mis sensaciones huelga sucio, desatendido,
garabateado por los bordes,
vacío de contenido.
Cada uno busca su consuelo, su salida,
te recuerdo y me resbalo en el hielo, me juego la vida,
pero, ¿y qué?, es lo mínimo,
¿no fue así otras veces?
que no me perteneces,
pero lo intenté.
"Nunca debí acercarme al fuego con las manos descubiertas",
pienso mientras soplo,
aún la visualizo en el mirador,
sus uñas arrastraban tanta mierda
que se rascaba el ojo con los nudillos,
el viento me encrespaba,
sonaban cuerdas de un amigo,
homenaje a las penurias de mi vida,
pues me cruzaron contigo,
y ese borracho que entonaba:
"enamórense, que después no hay para tanto".
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