La mortalidad impide el sufrimiento eterno,
ya es motivo para alegrarse,
pues no hay bomberos ni ungüentos
para un cerebro en llamas.
Me medicaría si hubieran pastillas contra la depresión que provoca estar tomando pastillas contra la depresión,
hasta entonces, escribo,
hago explosivos en verso con pólvora desigual,
también juego al pragmatismo,
y evito a los especialistas que ayudan a resignarte aún más.
Cada noche tengo broncas con mis sueños,
porque me levanto apalizado,
en efecto, esta pasta es especial,
se deforma por muy bien moldeada que esté,
y, claro que iré hacia la luz,
es el fuego donde las almas se desintegran.
Todas las tertulias de la radio aconsejan sobre cómo agonizar mejor,
por un módico precio te explican la filosofía de la supervivencia,
intentan convencer con su labia impronunciable
a tus pulmones inflamables.
Los hijos no te curan la tristeza,
la sepultan,
y, en el jaleo de las responsabilidades,
te ignoras con convicción,
y la vida pasa.
La muerte en suerte,
lo sabe quien no deja de criticarme con sus suicidios,
la aorta está para algo,
pero opta por cualquier punto falible,
haraquiri de pacotilla
de un atrevido guerrero cobarde.
domingo, 3 de agosto de 2014
lunes, 16 de junio de 2014
SÓLO ESTABA MIRANDO
(Octubre-noviembre 2009)
Qué fáustica es tu genética,
¿podrá una lengua fundirte el acero?
la elocuencia seductora de tus formas,
dejas a cuadros a las altas esferas,
eres la recompensa como anticipo,
la chica que hace perder a la que merece la pena.
“Suerte que no eres carpintero”, me dirían en el trabajo,
“porque ya no tendrías dedos”,
o intentaría fumarme el lápiz de la oreja.
En la jungla no comprenden mi zoofilia,
con tu piel privada y tu esmalte de uñas granate me monto una filmografía,
puedo intentar todo lo que murmuras en soledad,
loco de atar, si es lo que te place,
preguntas: “¿puedo ayudarte en algo?”,
y yo: “sólo estaba mirando”.
Me gusta tu vestido verde,
lo que significa que me gusta tu vestido verde, no tu cama,
no sólo tu cama.
No tienes nada de misteriosa,
hasta allí donde eres un misterio para ti misma,
quizá seas una gota de vino que rebasa los labios,
quizá seas la heredera de los derechos de explotación de Chupa-Chups,
ya era hora de un rostro prístino y curioso,
sin un corte de pelo trágico,
porque, cariño, siguen en sus condenas cuando te hundes,
a las penas, bomba atómica,
cultivaré con tus pesares flores de desangelo,
quererte es lo más espontáneo que puedo hacer por ti,
insistes: “¿has visto algo que te gustara?”,
y yo: “no me acabo de decidir”.
Qué fáustica es tu genética,
¿podrá una lengua fundirte el acero?
la elocuencia seductora de tus formas,
dejas a cuadros a las altas esferas,
eres la recompensa como anticipo,
la chica que hace perder a la que merece la pena.
“Suerte que no eres carpintero”, me dirían en el trabajo,
“porque ya no tendrías dedos”,
o intentaría fumarme el lápiz de la oreja.
En la jungla no comprenden mi zoofilia,
con tu piel privada y tu esmalte de uñas granate me monto una filmografía,
puedo intentar todo lo que murmuras en soledad,
loco de atar, si es lo que te place,
preguntas: “¿puedo ayudarte en algo?”,
y yo: “sólo estaba mirando”.
Me gusta tu vestido verde,
lo que significa que me gusta tu vestido verde, no tu cama,
no sólo tu cama.
No tienes nada de misteriosa,
hasta allí donde eres un misterio para ti misma,
quizá seas una gota de vino que rebasa los labios,
quizá seas la heredera de los derechos de explotación de Chupa-Chups,
ya era hora de un rostro prístino y curioso,
sin un corte de pelo trágico,
porque, cariño, siguen en sus condenas cuando te hundes,
a las penas, bomba atómica,
cultivaré con tus pesares flores de desangelo,
quererte es lo más espontáneo que puedo hacer por ti,
insistes: “¿has visto algo que te gustara?”,
y yo: “no me acabo de decidir”.
jueves, 10 de abril de 2014
PEQUEÑO DICCIONARIO CONCEPTUAL VII
Ojo por ojo
mirada
diente por diente
conejo
la libertad
esclava de la subsistencia
los evangelios
opiniones
los calendarios
ilusiones ópticas
el trabajo
rutina remunerada
la fealdad
desagrado persistente
la brisa
chupitos de oxígeno
el petróleo
sangre africana
el conflicto
el mainstream de la existencia
la tragedia
el escaparate atiborrado de productos de un pequeño comerciante en una fría, oscura, y lluviosa tarda vespertina de invierno
la hostilidad
el jardín de la violencia
el tiempo
un laberinto en línea recta
la pareja
una doble apuesta a haber encontrado el amor cuando el deseo desaparezca
las erecciones
penes perennes
sexo sin protección
canto de sirenas
omoplato
hombre plato
la apatía
cementerio de ilusiones
dormir
la digestión de la razón
la nostalgia
secuestro de la memoria
el tiempo (2)
Dios
la reflexión
chupasangre de la precisión
el cariño
amor rebajado con agua
la rotundidad
el sopapo de la precisión
escribir un guión
rodar una película sobre papel
el Barça
el Madrid de Catalunya
la felicidad
el orgasmo de la satisfacción
la agonía
el aquelarre final del dolor vital
vivir
arrepentirse de nuevas sensaciones
estos textos
salvoconductos en el colapso.
mirada
diente por diente
conejo
la libertad
esclava de la subsistencia
los evangelios
opiniones
los calendarios
ilusiones ópticas
el trabajo
rutina remunerada
la fealdad
desagrado persistente
la brisa
chupitos de oxígeno
el petróleo
sangre africana
el conflicto
el mainstream de la existencia
la tragedia
el escaparate atiborrado de productos de un pequeño comerciante en una fría, oscura, y lluviosa tarda vespertina de invierno
la hostilidad
el jardín de la violencia
el tiempo
un laberinto en línea recta
la pareja
una doble apuesta a haber encontrado el amor cuando el deseo desaparezca
las erecciones
penes perennes
sexo sin protección
canto de sirenas
omoplato
hombre plato
la apatía
cementerio de ilusiones
dormir
la digestión de la razón
la nostalgia
secuestro de la memoria
el tiempo (2)
Dios
la reflexión
chupasangre de la precisión
el cariño
amor rebajado con agua
la rotundidad
el sopapo de la precisión
escribir un guión
rodar una película sobre papel
el Barça
el Madrid de Catalunya
la felicidad
el orgasmo de la satisfacción
la agonía
el aquelarre final del dolor vital
vivir
arrepentirse de nuevas sensaciones
estos textos
salvoconductos en el colapso.
PEQUEÑO DICCIONARIO CONCEPTUAL VI
(año 2010)
Los hechos
son pensamientos filtrados por la conciencia
el aumento de conocimiento
proporcionalmente de ignorancia
el agradecimiento
el mínimo gesto humano
los remordimientos
venganza de los reflejos
la repercusión es generosa
siempre queda para el resto
la duda
exceso de clarividencia
alabanzar
abalanzar alabanzas
un italiano
un español intentando hablar en catalán
la ironía
humor para ex-ingenuos
la ternura
curvas de bondad
la locura
lógica íntima
los salones recreativos
'camellos' para ludópatas
el cariño
pariente tacaño del amor
la muerte
la recompensa por vivir
el misántropo
un humanista apasionado
la broma
una verdad que no se tiene en cuenta
los aludes
olas por barrancos
el suicidio
un ataque de dignidad humana,
salvo en los dignos
los lavabos públicos
consejos en clave para relativizar la vida
las puertas
ventanas a ras de suelo
las religiones
otro delirio de grandeza más
los ídolos
muros de las lamentaciones humanos
una bofetada
una caricia a toda pastilla
el adulterio
reencontrar el misterio de adultos
las salvajadas
violencia caprichosa
las patrias
1. religiones terrenales
2. bozales
la confianza
arrogancia prudente
el progreso
más y más reparaciones
la vida
un "tendría" que espera otra nueva oportunidad
Los hechos
son pensamientos filtrados por la conciencia
el aumento de conocimiento
proporcionalmente de ignorancia
el agradecimiento
el mínimo gesto humano
los remordimientos
venganza de los reflejos
la repercusión es generosa
siempre queda para el resto
la duda
exceso de clarividencia
alabanzar
abalanzar alabanzas
un italiano
un español intentando hablar en catalán
la ironía
humor para ex-ingenuos
la ternura
curvas de bondad
la locura
lógica íntima
los salones recreativos
'camellos' para ludópatas
el cariño
pariente tacaño del amor
la muerte
la recompensa por vivir
el misántropo
un humanista apasionado
la broma
una verdad que no se tiene en cuenta
los aludes
olas por barrancos
el suicidio
un ataque de dignidad humana,
salvo en los dignos
los lavabos públicos
consejos en clave para relativizar la vida
las puertas
ventanas a ras de suelo
las religiones
otro delirio de grandeza más
los ídolos
muros de las lamentaciones humanos
una bofetada
una caricia a toda pastilla
el adulterio
reencontrar el misterio de adultos
las salvajadas
violencia caprichosa
las patrias
1. religiones terrenales
2. bozales
la confianza
arrogancia prudente
el progreso
más y más reparaciones
la vida
un "tendría" que espera otra nueva oportunidad
domingo, 6 de abril de 2014
OVERLOAD (THE CARDIGANS)
Pesadumbre,
menuda pareja formamos!
fantaseando juntos
hacia la salida de emergencia.
Siempre encuentro en tus brazos
la calidez de la chimenea,
hemos pasado momentos fantásticos
haciendo lo que me da más pavor.
Oh Señor,
no puedo disponer de algo más de tiempo?
estoy aprendiendo a bailar,
aunque sea con pasos torpes,
pero estoy bailando, de acuerdo?
Jefe Supremo,
Señor del inframundo,
me haces sentir perfecta
mientras volteamos y hacemos piruetas.
Acalorada y seca
desde lo alto de mis tacones,
así siento el amor verdadero
mientras hacemos cabriolas y morimos.
Oh Señor,
qué ardor más maravilloso
mientras bailamos,
apuesto a que sabes bailar
baila, baila.
Nunca te olvidaré,
espero que tú también me recuerdes con el tiempo,
nadando en un charco de sudor,
estoy ardiendo, cariño, no te quemes los dedos,
soy carne tierna en tu plato,
y la banda debe seguir tocando.
Así que, bailemos,
me encanta bailar,
cariño, baila conmigo.
Sí,
sé bailar,
amar es bailar,
y ahora quiero que me hagas volver a casa ["now dance me home"].
audio "Overload"
menuda pareja formamos!
fantaseando juntos
hacia la salida de emergencia.
Siempre encuentro en tus brazos
la calidez de la chimenea,
hemos pasado momentos fantásticos
haciendo lo que me da más pavor.
Oh Señor,
no puedo disponer de algo más de tiempo?
estoy aprendiendo a bailar,
aunque sea con pasos torpes,
pero estoy bailando, de acuerdo?
Jefe Supremo,
Señor del inframundo,
me haces sentir perfecta
mientras volteamos y hacemos piruetas.
Acalorada y seca
desde lo alto de mis tacones,
así siento el amor verdadero
mientras hacemos cabriolas y morimos.
Oh Señor,
qué ardor más maravilloso
mientras bailamos,
apuesto a que sabes bailar
baila, baila.
Nunca te olvidaré,
espero que tú también me recuerdes con el tiempo,
nadando en un charco de sudor,
estoy ardiendo, cariño, no te quemes los dedos,
soy carne tierna en tu plato,
y la banda debe seguir tocando.
Así que, bailemos,
me encanta bailar,
cariño, baila conmigo.
Sí,
sé bailar,
amar es bailar,
y ahora quiero que me hagas volver a casa ["now dance me home"].
audio "Overload"
martes, 4 de febrero de 2014
DRUNKBUS
La primera, acompañado por mujeres sobrias;
la segunda, en ayunas;
la tercera, con ganas de orinar;
la cuarta, asumiendo que empalmaba;
la décima, bajo el influjo de un sueño frágil;
la decimoquinta, pretendiendo leer una revista;
la vigesimoséptima, con retortijones de Ferran;
la trigésimo tercera, garabateando al intentar escribir;
la cuadragésima, con una infernal puerta trasera que no cerraba bien;
la quincuagésimo primera, empujado por sudamericanos;
la quincuagésimo tercera, despatarrado con la bragueta abierta;
la sexagésimo quinta, en los asientos de cuatro, frente a un hombre que no se perdía un escote;
la septuagésimo segunda, triste;
la septuagésimo novena, martirizado por el aire acondicionado;
la octogésimo tercera, de pie, fallándome las rodillas;
la octogésimo séptima, despertado por el temblor de las ventanas;
la nonagésimo novena, dándome en la nuca con la barra en los asientos plegables;
la centésimo tercera, con ganas de ir de vientre;
la centésimo octava, me pasé hasta Campoamor;
la centésimo undécima, sudado;
la centésimo decimoctava, sosteniendo una lata de cerveza que no me pude acabar;
la centésimo vigesimotercera, soportando el barullo de un móvil;
la centésimo trigésimo cuarta, con el bus hasta los topes;
la centésimo trigésimo novena, tarareando mentalmente "This is my happy hour";
la centésimo cuadragésimo segunda, tras haberme dormido en la parada;
la centésimo cuadragésimo sexta, odiando a todo el mundo;
la centésimo quincuagésima, aún de día;
la penúltima, con "It must have been love" sonando en la radio del conductor;
la última, una larga y hermosa nariz.
la segunda, en ayunas;
la tercera, con ganas de orinar;
la cuarta, asumiendo que empalmaba;
la décima, bajo el influjo de un sueño frágil;
la decimoquinta, pretendiendo leer una revista;
la vigesimoséptima, con retortijones de Ferran;
la trigésimo tercera, garabateando al intentar escribir;
la cuadragésima, con una infernal puerta trasera que no cerraba bien;
la quincuagésimo primera, empujado por sudamericanos;
la quincuagésimo tercera, despatarrado con la bragueta abierta;
la sexagésimo quinta, en los asientos de cuatro, frente a un hombre que no se perdía un escote;
la septuagésimo segunda, triste;
la septuagésimo novena, martirizado por el aire acondicionado;
la octogésimo tercera, de pie, fallándome las rodillas;
la octogésimo séptima, despertado por el temblor de las ventanas;
la nonagésimo novena, dándome en la nuca con la barra en los asientos plegables;
la centésimo tercera, con ganas de ir de vientre;
la centésimo octava, me pasé hasta Campoamor;
la centésimo undécima, sudado;
la centésimo decimoctava, sosteniendo una lata de cerveza que no me pude acabar;
la centésimo vigesimotercera, soportando el barullo de un móvil;
la centésimo trigésimo cuarta, con el bus hasta los topes;
la centésimo trigésimo novena, tarareando mentalmente "This is my happy hour";
la centésimo cuadragésimo segunda, tras haberme dormido en la parada;
la centésimo cuadragésimo sexta, odiando a todo el mundo;
la centésimo quincuagésima, aún de día;
la penúltima, con "It must have been love" sonando en la radio del conductor;
la última, una larga y hermosa nariz.
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