lunes, 22 de abril de 2013
AUTOMATIC FOR THE PEOPLE
Curva cubre Cabrera distante, capaz de pegar cortezas lejanas, cantantes miserables bizcas, moles castrenses tenues de interior, rojas casas construidas permanentemente, adoquín por adoquín, vestigios de farolas hervidas en sótanos, y el copago gilipuertas, cumbre serpenteante atada bajo aviones descendidos sobre Hollande, terruño esquivo, bozal posible que las gallinas revientan a mayor gloria del cacique perturbado, parásito lunar oqueando las manos lejos de la familia, consiste, cabizbajo, manías de estrellas presentes en despachos altos, bellos, volatilizados de broma y premio mortal, apego jodiendo las cárceles convertidas en sobredosis, señora, o tabernas en las que llueve mucho, morirán todos siempre que esté cayendo, calendas fisgonas pendientes de mí, Manuel, turbante fino para cacerías solemnes, deshiladas en costas paralelas a los bañadores públicos amanecidos despacio, cambiando la senda torera, y 'gardin un', 'whopa whopa li li', sentimiento aquí, aquí, aquí, conos de cabestrillo insignificante, raudo Tomás oxidado por borracheras inconsecuentes, postizas enemigas del incienso, paréntesis del día, hasta que el profeta aparte y presenta, hay que buscarle los precipicios sobrantes para estampar la locura acontecida, a lista cabello de la manada, a fuera de ley serie ñoña, 'no sap què fer', tú le evitas el casco, camello del logopeda, avista paneles de muchedumbre ufana, carcomida, presa de larvosas glorias salidas a oídos del conde, Rey Ovidio en el cielo, es un espejo de enfoque moderno, santa sangre, quién la quiere? hundíos y demás que tengáis que hacer, ganar los cinturones atados a un banco, político que ya no es llano, pantano, atados a un banco, ahí el que aparece es italiano, bombacho y máquina de hacer el anuario, expulsado horrible, para, excusa al paraíso, mantel de escogidas villas de las que varias veces las carpetas, exageraciones, oye, quién dice que no tiene por qué? he quedado contigo, no? pues apechuga, moreno.
lunes, 11 de febrero de 2013
PRODUCTOS
Laca dental
cortaingles
crema de pupilas
loción de cera
colonia oxigenada
rizatendones
aditivos nicotínicos
creceampollas
resaltacodos
rímel de axilas
mechas pectorales
aceite salival
sombra de lengua
pinzas de pómulos
jabón de esperma
depilauñas
cepillo de tímpanos
flúor aguarrás
colirio de chile
pasta de mocos
betún de heces
esparadrapo labial
hojas de irritar
mercromina menstrual
peine afilado
colorete con vidrio
hilo prepucial
bañera enmoquetada
supositorio umbilical
váter de amianto.
cortaingles
crema de pupilas
loción de cera
colonia oxigenada
rizatendones
aditivos nicotínicos
creceampollas
resaltacodos
rímel de axilas
mechas pectorales
aceite salival
sombra de lengua
pinzas de pómulos
jabón de esperma
depilauñas
cepillo de tímpanos
flúor aguarrás
colirio de chile
pasta de mocos
betún de heces
esparadrapo labial
hojas de irritar
mercromina menstrual
peine afilado
colorete con vidrio
hilo prepucial
bañera enmoquetada
supositorio umbilical
váter de amianto.
RODRÍGUEZ EN LA NIEBLA
Usa el vaso por decoro,
ya que va por la tercera jarra,
y la boca se le inunda y tropieza
al pronunciar: "yio cgon ezsto nio tiengho ni piara empzar".
Abandona el restaurante chino
dejando una propina que no puede permitirse,
en el portal de casa, le entra una paranoia,
pasa los buzones empuñando su navaja,
sube en ascensor con la hoja temblando junto a su cara,
y, al cerrar la puerta del piso, necesita vaciar.
Enciende la luz del lavabo, y baja la mirada,
se levanta la camisa sobre sus tetas,
acaricia su estómago, y nota movimiento en el interior,
sonríe y dice: " 'hora sioy kiomo ung bfarril",
y se raja medio abdomen.
Con el dolor expansivo y punzante encogiendo su esqueleto
y envolviendo su cuerpo,
una ráfaga racional aún le permite pensar: "(¿de dónde sale este vino tinto, si sólo he bebido cerveza?)",
mientras se apoya en el borde de la bañera por decisión refleja.
La conciencia de la gravedad, igual que viene,
se va,
su trasero resbala y cae secamente dentro de la bañera,
el dolor del cogote aturde momentáneamente al del abdomen,
la sangre mana de él sin alternativa,
desciende ladeando su ombligo,
y se acumula en el pantalón.
Ahora, su mente visualiza una gran consonante,
es negra, sobre un fonde de blancura amarillenta,
y, mientras descubre que los lamentos ya no pueden ni susurrar desde su garganta,
le es imposible aguantar más, y se mea.
ya que va por la tercera jarra,
y la boca se le inunda y tropieza
al pronunciar: "yio cgon ezsto nio tiengho ni piara empzar".
Abandona el restaurante chino
dejando una propina que no puede permitirse,
en el portal de casa, le entra una paranoia,
pasa los buzones empuñando su navaja,
sube en ascensor con la hoja temblando junto a su cara,
y, al cerrar la puerta del piso, necesita vaciar.
Enciende la luz del lavabo, y baja la mirada,
se levanta la camisa sobre sus tetas,
acaricia su estómago, y nota movimiento en el interior,
sonríe y dice: " 'hora sioy kiomo ung bfarril",
y se raja medio abdomen.
Con el dolor expansivo y punzante encogiendo su esqueleto
y envolviendo su cuerpo,
una ráfaga racional aún le permite pensar: "(¿de dónde sale este vino tinto, si sólo he bebido cerveza?)",
mientras se apoya en el borde de la bañera por decisión refleja.
La conciencia de la gravedad, igual que viene,
se va,
su trasero resbala y cae secamente dentro de la bañera,
el dolor del cogote aturde momentáneamente al del abdomen,
la sangre mana de él sin alternativa,
desciende ladeando su ombligo,
y se acumula en el pantalón.
Ahora, su mente visualiza una gran consonante,
es negra, sobre un fonde de blancura amarillenta,
y, mientras descubre que los lamentos ya no pueden ni susurrar desde su garganta,
le es imposible aguantar más, y se mea.
miércoles, 9 de enero de 2013
martes, 1 de enero de 2013
ADELA
"Adela,
tienes nombre de abuela!",
y pierdes el sentido.
Cada vez que me besas, podría echar un trago de cola
y no tendría que ir a la barra a pedir,
tu cuerpo sí es un parque de atracciones,
pero tienes un aspecto tan lamentable que pareces un famoso de paisano,
aunque en mi mente manipulada cotizas alto, nena,
y mañana volverán a silbarte hasta las alarmas de los coches.
No recuerdo una sola mujer bella que llevara una pulsera en su tobillo,
panties de mi corazón,
haces ondas con los brazos,
oreja de maquillaje mutante,
si alguna vez te prometí algo,
no fue en este sueño.
Si mi pareja ideal no es mi pareja perfecta,
¿bajo la óptica de quién estamos valorando este asunto?
aunque tú, tú eres fantástica,
hasta podrías ser la mujer de Guardiola, quizás,
se te irritan los labios al depilarte,
pero aun y así lo haces, y estás dispuesta a todo.
Chorros de satisfacción y entendimiento,
sin embargo, las termitas alcanzan la bandera blanca,
me forcé a escogerte a ti o a mi ego,
y el invierno mediterráneo se volvió, de golpe, europeo.
Que en qué nos hemos convertido?
en lo que siempre hemos sido,
yo tampoco entiendo cómo es posible que nos hagamos más daño besándonos que pegándonos,
pero así es la adicción,
y, porque creo en el deseo, sólo pienso en hoy.
tienes nombre de abuela!",
y pierdes el sentido.
Cada vez que me besas, podría echar un trago de cola
y no tendría que ir a la barra a pedir,
tu cuerpo sí es un parque de atracciones,
pero tienes un aspecto tan lamentable que pareces un famoso de paisano,
aunque en mi mente manipulada cotizas alto, nena,
y mañana volverán a silbarte hasta las alarmas de los coches.
No recuerdo una sola mujer bella que llevara una pulsera en su tobillo,
panties de mi corazón,
haces ondas con los brazos,
oreja de maquillaje mutante,
si alguna vez te prometí algo,
no fue en este sueño.
Si mi pareja ideal no es mi pareja perfecta,
¿bajo la óptica de quién estamos valorando este asunto?
aunque tú, tú eres fantástica,
hasta podrías ser la mujer de Guardiola, quizás,
se te irritan los labios al depilarte,
pero aun y así lo haces, y estás dispuesta a todo.
Chorros de satisfacción y entendimiento,
sin embargo, las termitas alcanzan la bandera blanca,
me forcé a escogerte a ti o a mi ego,
y el invierno mediterráneo se volvió, de golpe, europeo.
Que en qué nos hemos convertido?
en lo que siempre hemos sido,
yo tampoco entiendo cómo es posible que nos hagamos más daño besándonos que pegándonos,
pero así es la adicción,
y, porque creo en el deseo, sólo pienso en hoy.
lunes, 31 de diciembre de 2012
ANTÓN
Tiene pelo hasta las muñecas,
pero mueve el culo como una chica,
la camiseta le llega hasta la hebilla,
la riñonera, de lado y medio caída.
Sentado, sujeta su monopatín como un escudo,
las J'Hayber tienen los cordones ennegrecidos,
muestra sus moratones como medallas,
henchidas venas rodean sus nudillos.
Es un prodigio de la naturaleza,
tiene que vestirse con los calzoncillos al revés para que no se le salgan los testículos,
parecen cojines para su prepucio,
su novia se duerme acariciándoselos cuidadosamente.
De pequeño, se sentaba en su terraza de doce palmos,
colgaba las piernas entre los barrotes,
aguantaba las zapatillas con la punta de los dedos,
y nunca caían, resistían.
Con Juan se adivinaban sus respectivas maldades,
eran iguales, aunque eran hermanos,
se retaban a pulsos que eran pugna y sostén,
hacían de un eructo, un balido.
Desde que vive en la plaza donde juegan los niños
disfruta con las mañanas lluviosas,
empieza a estar de vuelta
de girar sobre sí mismo.
Cada día se acaricia el rostro por anomalía,
pasa los dedos por la cicatriz con forma de lágrima sobre su pómulo,
y, cuando no se siente solo,
mete su puño en el hueco que ha dejado la soledad.
pero mueve el culo como una chica,
la camiseta le llega hasta la hebilla,
la riñonera, de lado y medio caída.
Sentado, sujeta su monopatín como un escudo,
las J'Hayber tienen los cordones ennegrecidos,
muestra sus moratones como medallas,
henchidas venas rodean sus nudillos.
Es un prodigio de la naturaleza,
tiene que vestirse con los calzoncillos al revés para que no se le salgan los testículos,
parecen cojines para su prepucio,
su novia se duerme acariciándoselos cuidadosamente.
De pequeño, se sentaba en su terraza de doce palmos,
colgaba las piernas entre los barrotes,
aguantaba las zapatillas con la punta de los dedos,
y nunca caían, resistían.
Con Juan se adivinaban sus respectivas maldades,
eran iguales, aunque eran hermanos,
se retaban a pulsos que eran pugna y sostén,
hacían de un eructo, un balido.
Desde que vive en la plaza donde juegan los niños
disfruta con las mañanas lluviosas,
empieza a estar de vuelta
de girar sobre sí mismo.
Cada día se acaricia el rostro por anomalía,
pasa los dedos por la cicatriz con forma de lágrima sobre su pómulo,
y, cuando no se siente solo,
mete su puño en el hueco que ha dejado la soledad.
domingo, 23 de diciembre de 2012
DE LOS RECORTES A LAS RECORTADAS
21 de diciembre del 2012, y descubrimos el verdadero apocalipsis:
el mundo sigue su curso,
borrones carnales tras los cristales vidriosos,
sentimientos orbitando alrededor del tiempo y la oscuridad,
nos lleva la corriente,
y nos constipa.
Desconfío de las civilizaciones sin bufones,
pero con la nuestra y la de cualquier vecino haría una excepción,
fuego fatuo el de esas cerillas que, una vez consumidas,
son sustituidas por otras,
sacos y cubos de basura haciendo cola,
vives en cuenta atrás cuando lo que quieres tener
es lo que no te puede faltar,
y, si llevas ropa oscura porque el mundo también lo está,
vistes de negro, y de negro vestirás.
Un día dije "mamá, me voy de casa,
voy a un albergue para los sin techo, es lo único que me puedo permitir",
y, aún estando el listón hundiéndose en arenas movedizas,
veo a currantes durmiéndose en el metro, de vuelta a casa, por el cansancio,
y pienso: "(menuda mierda de vida!)",
luchar por un puesto de trabajo en lugar de acceder a él,
la baba de los viejos es lubricante recogido con la lengua,
se forman manchas en la pared,
pozos en los bolsillos,
rechinan los pulmones.
Cuando llegué a la ciudad
también fui víctima de la paz,
pero, mientras observo ataúdes para decapitados, me pregunto:
"(¿por qué no, en lugar de pensar en la muerte,
pensamos en pasar de los recortes a las recortadas?)".
El civismo ha sido un paso en falso
que quizá sirva para golpear con mayor fuerza,
la vida nunca ha respetado a las personas discretas,
al futuro se accede con una pértiga.
Su puta madre, con los charlatanes de siempre
nunca vi oasis tan conformistas,
escriben páginas de gloria
temiendo ya a quien podría escribir encima,
statu quo es su utopía,
la retórica, su infección,
así que golpead, golpead, golpead.
Los reticentes dirán que el mundo iría mejor si la gente follara más,
pero precisamente por el sexo el mundo va mal:
los tipos más desagradables del planeta necesitan dinero para poder tirarse a las mujeres más espectaculares,
el medio para convertir lo que se desea en lo que se recibe.
Sandías, sandías,
cabezas como sandías,
valiente incertidumbre,
pavorosa, desatada,
pánico suicida,
herrumbre en las copas,
vandalismo útil,
ya no existe la desidia.
Urbanizaciones flotantes,
guerrillas digitales,
ayuntamientos con vallado eléctrico,
atentados en comisarías,
amputaciones a tertulianos,
derrota a la vista,
ya no existe la desidia.
el mundo sigue su curso,
borrones carnales tras los cristales vidriosos,
sentimientos orbitando alrededor del tiempo y la oscuridad,
nos lleva la corriente,
y nos constipa.
Desconfío de las civilizaciones sin bufones,
pero con la nuestra y la de cualquier vecino haría una excepción,
fuego fatuo el de esas cerillas que, una vez consumidas,
son sustituidas por otras,
sacos y cubos de basura haciendo cola,
vives en cuenta atrás cuando lo que quieres tener
es lo que no te puede faltar,
y, si llevas ropa oscura porque el mundo también lo está,
vistes de negro, y de negro vestirás.
Un día dije "mamá, me voy de casa,
voy a un albergue para los sin techo, es lo único que me puedo permitir",
y, aún estando el listón hundiéndose en arenas movedizas,
veo a currantes durmiéndose en el metro, de vuelta a casa, por el cansancio,
y pienso: "(menuda mierda de vida!)",
luchar por un puesto de trabajo en lugar de acceder a él,
la baba de los viejos es lubricante recogido con la lengua,
se forman manchas en la pared,
pozos en los bolsillos,
rechinan los pulmones.
Cuando llegué a la ciudad
también fui víctima de la paz,
pero, mientras observo ataúdes para decapitados, me pregunto:
"(¿por qué no, en lugar de pensar en la muerte,
pensamos en pasar de los recortes a las recortadas?)".
El civismo ha sido un paso en falso
que quizá sirva para golpear con mayor fuerza,
la vida nunca ha respetado a las personas discretas,
al futuro se accede con una pértiga.
Su puta madre, con los charlatanes de siempre
nunca vi oasis tan conformistas,
escriben páginas de gloria
temiendo ya a quien podría escribir encima,
statu quo es su utopía,
la retórica, su infección,
así que golpead, golpead, golpead.
Los reticentes dirán que el mundo iría mejor si la gente follara más,
pero precisamente por el sexo el mundo va mal:
los tipos más desagradables del planeta necesitan dinero para poder tirarse a las mujeres más espectaculares,
el medio para convertir lo que se desea en lo que se recibe.
Sandías, sandías,
cabezas como sandías,
valiente incertidumbre,
pavorosa, desatada,
pánico suicida,
herrumbre en las copas,
vandalismo útil,
ya no existe la desidia.
Urbanizaciones flotantes,
guerrillas digitales,
ayuntamientos con vallado eléctrico,
atentados en comisarías,
amputaciones a tertulianos,
derrota a la vista,
ya no existe la desidia.
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