(10 de abril del 2018)
Marzo,
¿marzo lo trajo febrero bajo el brazo
o lo llevabas escondido en tu regazo?
Como sea, ha obrado el milagro en los poros de un friolero
que ante el viento se ha carcajeado.
He olvidado qué es un descalabro,
lo llevo marcado pero no palpitará,
otro latido más osado
me hace de escudo y me inmunizará.
Me entregaré a la ceguera,
pues me permitirá palparte el rostro;
me entregaré a las nubes
si el chubasco te tiene a tiro;
me entregaré al trayecto
cuando encuentre el camino.
Marzo,
marzo de cuarzo dorado en mi corazón,
martes, jueves y viernes,
horas que doy botes sentado,
que observo de reojo, chiflado,
que se escurren entre mis dedos.
Cuando no estás, “Cuando no estás” está
los miércoles inoportunos,
los fines de semana zozobrosos,
los lunes noqueados,
y en mi mente a diario.
En la liviandad impostada,
en los jeroglíficos de la gestualidad,
abril me está deslumbrando con luz o con fuego,
pero solo la muerte destruirá marzo.
miércoles, 11 de abril de 2018
viernes, 6 de abril de 2018
FULMINANTE
(marzo – abril 2018)
Por ti, escribo el texto de un amor que funciona,
no de otro que se autolesiona;
vuelvo a vestir de amarillo
tras ser viudo de mis frustraciones,
noto un confort tibio en la misma cama
que hace poco era el horno de mis demonios,
hiperventilo raciocinio
para no vomitarte entrega,
la gente dice que me ve más delgado
y eso sí sigue sonando a demacrado,
pero ríase la gente,
me siento casi valiente,
me siento casi valiente gracias a este sentimiento rotundo,
el sentimiento con peor prensa del mundo
que me atraviesa, fulminante.
Visité el pueblo en el que creciste,
donde tu historia es su monumento;
en la panadería vi tu sonrisa,
en algunos balcones vi tus lágrimas,
en el banco de las afueras vi tus dudas,
y en la plaza mayor tu pudor y tus ilusiones.
Después, volví a refugiarme en mis obsesiones,
aunque sepa que el cine no plasma el encanto de tus reacciones,
que la música no me abraza como tu voz,
pero protegen mi corazón con algodones.
No, es el texto de un amor que funciona, no claudico,
están sobrevaloradas mis razones,
¿están sobrevaloradas tus razones?
la memoria del dolor
y su gula de emociones.
Por ti, escribo el texto de un amor que funciona,
no de otro que se autolesiona;
vuelvo a vestir de amarillo
tras ser viudo de mis frustraciones,
noto un confort tibio en la misma cama
que hace poco era el horno de mis demonios,
hiperventilo raciocinio
para no vomitarte entrega,
la gente dice que me ve más delgado
y eso sí sigue sonando a demacrado,
pero ríase la gente,
me siento casi valiente,
me siento casi valiente gracias a este sentimiento rotundo,
el sentimiento con peor prensa del mundo
que me atraviesa, fulminante.
Visité el pueblo en el que creciste,
donde tu historia es su monumento;
en la panadería vi tu sonrisa,
en algunos balcones vi tus lágrimas,
en el banco de las afueras vi tus dudas,
y en la plaza mayor tu pudor y tus ilusiones.
Después, volví a refugiarme en mis obsesiones,
aunque sepa que el cine no plasma el encanto de tus reacciones,
que la música no me abraza como tu voz,
pero protegen mi corazón con algodones.
No, es el texto de un amor que funciona, no claudico,
están sobrevaloradas mis razones,
¿están sobrevaloradas tus razones?
la memoria del dolor
y su gula de emociones.
miércoles, 21 de marzo de 2018
LAS ARRUGAS DE MI ESPÍRITU
(julio 2015 – marzo 2018)
Busco el Amor,
pero voy y vuelvo del Anhelo y de la Angustia,
de la Ansiedad y de la Amargura,
y acabo Borrado
Cabizbajo
Demente
Extraviado
Famélico
Gorroneado
Hundido
Inválido
Jodido
Lastrado
Maltrecho
Noqueado
Ofuscado
Patidifuso
Quemado
Resentido
Superado
Tullido
Ultrajado
Vencido
y, Yermo de esperanza, rumbo a la
ZZZ eterna
Busco el Amor,
pero voy y vuelvo del Anhelo y de la Angustia,
de la Ansiedad y de la Amargura,
y acabo Borrado
Cabizbajo
Demente
Extraviado
Famélico
Gorroneado
Hundido
Inválido
Jodido
Lastrado
Maltrecho
Noqueado
Ofuscado
Patidifuso
Quemado
Resentido
Superado
Tullido
Ultrajado
Vencido
y, Yermo de esperanza, rumbo a la
ZZZ eterna
sábado, 24 de febrero de 2018
SANDRA PORN GIF
(diciembre 2017 – febrero 2018)
Viendo el resumen de la jornada desde la puerta de una casa de apuestas,
la rabona de Suárez motiva que me palpe rápidamente el bolsillo,
y respiro con alivio cuando noto el USB
donde guardo el cariño con el que me trató Google Images cuando busqué “Sandra porn gif”,]
“Veronica porn gif”,
“love porn gif”,
“rimjob porn gif”.
Siempre puntual, el camión del reparto como despertador,
¿quién quiere cuadros teniendo humedades invasivas?
poso la mano en la parte de la mesa calentada por el cuenco de leche antes de que se enfríe,]
y tirito observando el sol en la fachada vecina,
que resplandece incluso sobre la mierda petrificada en el suelo heredada de antiguos inquilinos,]
y el marchitamiento de las plantas que llevan un mes sin ser regadas
me recuerda que la vida no solo es contínuamente esa broma justo el día en que estás agotada,]
sino que encima no te mata, te deja tullido.
Dependientas fumando en la calle que suman tu valor en Bolsa de arriba a abajo con la mirada,]
ni una mañana de domingo sin una moto tirada,
los jóvenes en las terrazas discuten si contratar o no a una chacha,
antes de que les crezca media melena
o un abrigo de piel con bambas.
”Dónde están, a dónde han ido los corazones
que me empujaban a un desespero que ahora solo provocan las indigestiones?”,
me pregunto mientras, otra noche más, el cantante se ahorca con el cable del micro,
luego, vuelven las risas, entre cervezas, con los compañeros de banda y los melómanos que se le acercan,]
y me largo sin querer saber nada de vuestras caras.
La ternura del invierno siempre gana,
regreso por Laforja cuando necesito canturrear o reflexionar,
regreso por Marià Cubí cuando me apetece esquivar las redes de los chulos de los clubes de alterne,]
y, tras entrar en el portal, subiendo la escalera, antes de llegar al piso,
esos segundos en los que todo recobra el sentido porque lo pierde por completo.
Viendo el resumen de la jornada desde la puerta de una casa de apuestas,
la rabona de Suárez motiva que me palpe rápidamente el bolsillo,
y respiro con alivio cuando noto el USB
donde guardo el cariño con el que me trató Google Images cuando busqué “Sandra porn gif”,]
“Veronica porn gif”,
“love porn gif”,
“rimjob porn gif”.
Siempre puntual, el camión del reparto como despertador,
¿quién quiere cuadros teniendo humedades invasivas?
poso la mano en la parte de la mesa calentada por el cuenco de leche antes de que se enfríe,]
y tirito observando el sol en la fachada vecina,
que resplandece incluso sobre la mierda petrificada en el suelo heredada de antiguos inquilinos,]
y el marchitamiento de las plantas que llevan un mes sin ser regadas
me recuerda que la vida no solo es contínuamente esa broma justo el día en que estás agotada,]
sino que encima no te mata, te deja tullido.
Dependientas fumando en la calle que suman tu valor en Bolsa de arriba a abajo con la mirada,]
ni una mañana de domingo sin una moto tirada,
los jóvenes en las terrazas discuten si contratar o no a una chacha,
antes de que les crezca media melena
o un abrigo de piel con bambas.
”Dónde están, a dónde han ido los corazones
que me empujaban a un desespero que ahora solo provocan las indigestiones?”,
me pregunto mientras, otra noche más, el cantante se ahorca con el cable del micro,
luego, vuelven las risas, entre cervezas, con los compañeros de banda y los melómanos que se le acercan,]
y me largo sin querer saber nada de vuestras caras.
La ternura del invierno siempre gana,
regreso por Laforja cuando necesito canturrear o reflexionar,
regreso por Marià Cubí cuando me apetece esquivar las redes de los chulos de los clubes de alterne,]
y, tras entrar en el portal, subiendo la escalera, antes de llegar al piso,
esos segundos en los que todo recobra el sentido porque lo pierde por completo.
RUIDO ESTROPEADO
(diciembre 2017 – febrero 2018)
Nunca te he encontrado más hermosa
que, borracha, en el retrete,
con las bragas colgando de un solo muslo;
luego, te tumbaste, me abrazaste,
y, cuando ya dormías, te confié:
”no te diré cómo has de quererme,
me querrás cómo puedas quererme,
me querrás hasta donde puedas quererme”.
Parecía que no había visto a una mujer en mi vida
porque me sentía como si no hubiese visto a una mujer en mi vida,
ahora que te tengo en mis brazos
me da rabia estar dando cabezazos,
pero más me cabrea mi pasado,
el cielo también tiene grietas,
y por ellas se filtra un ruido estropeado.
Dicen que la tecnología te sorbe el alma,
pues bien, ahora te ha hecho sonreír,
creo que podemos tener cuatro buenos años,
después, sonará la canción hortera del verano de turno,
y acertará al entonar que “tú y yo solo tenemos recuerdos”,
me sobresalto porque tapas mis ojos con tus manos,
me clavas las uñas en las cuencas,
y explicas: ”estás dentro de todo lo triste,
e intento extirparte”,
frase que, de entrada, me da repelús,
aunque termina por enternecerme su mezcla de crudeza y ñoñería.
El amor es solamente un sentimiento poderoso,
no invalida otros más livianos
ni a este impredecible ruido estropeado:
o no suena, o suena demasiado.
Nunca te he encontrado más hermosa
que, borracha, en el retrete,
con las bragas colgando de un solo muslo;
luego, te tumbaste, me abrazaste,
y, cuando ya dormías, te confié:
”no te diré cómo has de quererme,
me querrás cómo puedas quererme,
me querrás hasta donde puedas quererme”.
Parecía que no había visto a una mujer en mi vida
porque me sentía como si no hubiese visto a una mujer en mi vida,
ahora que te tengo en mis brazos
me da rabia estar dando cabezazos,
pero más me cabrea mi pasado,
el cielo también tiene grietas,
y por ellas se filtra un ruido estropeado.
Dicen que la tecnología te sorbe el alma,
pues bien, ahora te ha hecho sonreír,
creo que podemos tener cuatro buenos años,
después, sonará la canción hortera del verano de turno,
y acertará al entonar que “tú y yo solo tenemos recuerdos”,
me sobresalto porque tapas mis ojos con tus manos,
me clavas las uñas en las cuencas,
y explicas: ”estás dentro de todo lo triste,
e intento extirparte”,
frase que, de entrada, me da repelús,
aunque termina por enternecerme su mezcla de crudeza y ñoñería.
El amor es solamente un sentimiento poderoso,
no invalida otros más livianos
ni a este impredecible ruido estropeado:
o no suena, o suena demasiado.
domingo, 14 de enero de 2018
DE LO BOVINO Y DE LO HUMANO
(septiembre 2017 - enero 2018)
Ya lo dijeron antes trescientos veintisiete autores,
pero lo que cuenta son mis reflexiones,
mirar la vida prestando atención,
ver realmente un premio en la recompensa íntima,
arena resbalando desde el puño cerrado de un niño,
la vecina duchándose con agua fría,
la toalla de mano oliendo a heces.
Tú eres la que me quieres bien,
la que no me plantea cambiar mi forma de vivir,
sino tomar pastillas revitalizantes;
sabes que, haciendo lo que quieren, tanta gente se parece...
que la sociedad son enfermedades con buena prensa,
que, en definitiva, el día que supiste demasiado
fue, en realidad, tu nuevo aniversario;
yo solo pido que pase rápido.
Tu hijo y el liberalismo económico han adoptado CO2,
tu hija dibuja corazones en el rostro de la deuda africana,
¿era éste el sentido de la vida?
la libertad incomoda
pero también es incómoda,
el frío tiene colmillos,
el miedo luce corona.
Las futuras monarcas serán camgirls,
las replicarán impresoras 3D,
y las podremos admirar con todo lujo de detalles;
oiremos en colores, bailaremos conversaciones,
todos los bares-restaurantes seguirán teniendo la misma casa,
se va a cavar la paz social,
y cuando lleguen los inhibidores mentales
pagaremos pérfidos por violentos.
Ya lo dijeron antes trescientos veintisiete autores,
pero lo que cuenta son mis reflexiones,
mirar la vida prestando atención,
ver realmente un premio en la recompensa íntima,
arena resbalando desde el puño cerrado de un niño,
la vecina duchándose con agua fría,
la toalla de mano oliendo a heces.
Tú eres la que me quieres bien,
la que no me plantea cambiar mi forma de vivir,
sino tomar pastillas revitalizantes;
sabes que, haciendo lo que quieren, tanta gente se parece...
que la sociedad son enfermedades con buena prensa,
que, en definitiva, el día que supiste demasiado
fue, en realidad, tu nuevo aniversario;
yo solo pido que pase rápido.
Tu hijo y el liberalismo económico han adoptado CO2,
tu hija dibuja corazones en el rostro de la deuda africana,
¿era éste el sentido de la vida?
la libertad incomoda
pero también es incómoda,
el frío tiene colmillos,
el miedo luce corona.
Las futuras monarcas serán camgirls,
las replicarán impresoras 3D,
y las podremos admirar con todo lujo de detalles;
oiremos en colores, bailaremos conversaciones,
todos los bares-restaurantes seguirán teniendo la misma casa,
se va a cavar la paz social,
y cuando lleguen los inhibidores mentales
pagaremos pérfidos por violentos.
sábado, 5 de agosto de 2017
LA ESCORIA INTERMINABLE
(enero 2012 - agosto 2017)
Solo, busca la verdad
a medio camino entre la elegancia y la sordidez;
puede ser que aciertes o que no aciertes,
y, en estos últimos casos,
es probable que falles.
Nadie espera que lo superes, únicamente que te tranquilices,
los espíritus de mi casa se largaron cuando empecé a hacerme pajas,
estar en tantos países
para ver tan poco mundo,
el precio de no ser del todo infeliz
es tampoco ser nunca absolutamente feliz;
yo tuve tierras en la felicidad,
pero nunca logré cultivar nada,
en cambio, de los chubascos de la tristeza
crecen frondosos bosques que me resguardan.
Y aquí sobrevive esta prosa versificada,
lista para envenenar tu día a día,
o para ser enrollada
y fumarse el peor canuto de toda una vida.
El poeta es el pintor de la literatura,
sólo que no hay mecenas, y sí amargura,
pongo mi pluma al servicio de la enciclopedia de vivencias del amigo de nuestros amigos,
del libro de memorias de la mosquita muerta que es un halcón,
porque he saboreado mi mente en demasía;
ahora, sobre un vacío sin paliativos,
escalo fríos,
aunque sepa que en la cima me espera un cráter.
Creatividad, no sé si vamos bien,
pues no me alimentas el espíritu,
sino que me lo limpias.
Estaría muy bien esto de las democracias
si no escogiéramos dictaduras;
en el siglo de la retórica
los trabajadores se comportan como empresarios,
hay un amplio catálogo de coartadas para la pasividad moral,
coaching para que la realidad no salpique,
remedios caseros con productos naturales químicamente alterados,
artimañas cada vez más sofisticadas para satisfacer placeres siempre primarios,
la justicia vive en el sótano del acuerdo de mínimos,
cuidan más de ti muerto
que respirando,
comerás de la mano de la existencia
porque te aplastará la comida en la cara,
brindo por las calamidades colectivas que sufriremos
y que tanto nos mereceremos.
Sí, el pueblo ha hablado,
y ha pasado lo que ha pasado,
los sueños nunca han sido compasivos,
cuanto mayor te haces, te conoces mejor,
y ése es el gran drama.
Si eliminan la jubilación
pero legalizan la eutanasia,
tienen mi voto;
y hasta me comprometo a bebérmela en pelota picada
frente a la puerta de la morgue,
tienen mi voto.
La calma es tempestuosa,
la brújula es vertical,
¿cómo podré evitar, palabras, que explotéis
cuando no tenga ni para lápiz y papel?
Solo, busca la verdad
a medio camino entre la elegancia y la sordidez;
puede ser que aciertes o que no aciertes,
y, en estos últimos casos,
es probable que falles.
Nadie espera que lo superes, únicamente que te tranquilices,
los espíritus de mi casa se largaron cuando empecé a hacerme pajas,
estar en tantos países
para ver tan poco mundo,
el precio de no ser del todo infeliz
es tampoco ser nunca absolutamente feliz;
yo tuve tierras en la felicidad,
pero nunca logré cultivar nada,
en cambio, de los chubascos de la tristeza
crecen frondosos bosques que me resguardan.
Y aquí sobrevive esta prosa versificada,
lista para envenenar tu día a día,
o para ser enrollada
y fumarse el peor canuto de toda una vida.
El poeta es el pintor de la literatura,
sólo que no hay mecenas, y sí amargura,
pongo mi pluma al servicio de la enciclopedia de vivencias del amigo de nuestros amigos,
del libro de memorias de la mosquita muerta que es un halcón,
porque he saboreado mi mente en demasía;
ahora, sobre un vacío sin paliativos,
escalo fríos,
aunque sepa que en la cima me espera un cráter.
Creatividad, no sé si vamos bien,
pues no me alimentas el espíritu,
sino que me lo limpias.
Estaría muy bien esto de las democracias
si no escogiéramos dictaduras;
en el siglo de la retórica
los trabajadores se comportan como empresarios,
hay un amplio catálogo de coartadas para la pasividad moral,
coaching para que la realidad no salpique,
remedios caseros con productos naturales químicamente alterados,
artimañas cada vez más sofisticadas para satisfacer placeres siempre primarios,
la justicia vive en el sótano del acuerdo de mínimos,
cuidan más de ti muerto
que respirando,
comerás de la mano de la existencia
porque te aplastará la comida en la cara,
brindo por las calamidades colectivas que sufriremos
y que tanto nos mereceremos.
Sí, el pueblo ha hablado,
y ha pasado lo que ha pasado,
los sueños nunca han sido compasivos,
cuanto mayor te haces, te conoces mejor,
y ése es el gran drama.
Si eliminan la jubilación
pero legalizan la eutanasia,
tienen mi voto;
y hasta me comprometo a bebérmela en pelota picada
frente a la puerta de la morgue,
tienen mi voto.
La calma es tempestuosa,
la brújula es vertical,
¿cómo podré evitar, palabras, que explotéis
cuando no tenga ni para lápiz y papel?
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